Para hoy, Sanatumente.com te trae un artículo sobre sueños lúcidos y viajes astrales.

¿Qué es un sueño lúcido?
Para poder comprenderlo realmente, lo mejor es que hayas tenido uno alguna vez. Es ese tipo de sueño donde todo parece “real”. Parece que estés despierto, tu mente está activa y también da la impresión de que tus sensaciones son mucho más reales que de costumbre.
Normalmente el sueño lúcido se puede relacionar con sueños premonitorios o con simbolismos directos sobre algún proceso que estés viviendo. Esta parte no difiere tanto de lo que un sueño más convencional.
Las personas que tienen sueños lúcidos suelen ser altamente sensibles en su percepción y suelen tener desarrollada su capacidad de intuición. Esta es la manera en que el subconsciente le recuerda su realidad.
En los sueños lúcidos pueden ocurrir auténticos milagros. En la medida en que la mente y la sensación tienen la percepción de más o menos realidad, mayor es la aceptación y creencia del propio sueño.
Hasta podemos llegar a decir que, en realidad, no se trata de un sueño lúcido, más bien de un viaje astral.

Hay una corriente de opinión que sostiene que los sueños lúcidos suelen ser sueños premonitorios, donde te están mostrando algo que va a ocurrir o algo. No siempre eso que soñamos se va a cumplir, eso es obvío, pero sí que hay muchos momentos donde eso que soñaste, se reproduce de alguna manera en tu realidad.

Diferencias entre sueño lúcido y viaje astral

Básicamente, la diferencia principal es el propio acceso a la experiencia.
En el viaje astral casi siempre se produce un movimiento consciente de la energía. Lo cual no significa que tú seas consciente de ello.
Estás en la cama, tumbada y notas como si de repente entraras en un pequeño estado de mareación mientras te estabas relajando. En esta primera fase, la mayoría de personas se alertan de la sensación y ese pequeño “susto”, les devuelve a la cama, vuelven a activar la mente y acaban por dormirse sin más.

Pero, ¿qué es lo que pasa si te dejas llevar por el estado de mareación?
El estado de mareación, no es que de repente de marees, es una sensación de que tu mente da vueltas, pero no sólo tu mente; si en ese momento te fijas en el resto del cuerpo, notarás que en la parte de los pies, también la energía se está moviendo. Lo que está ocurriendo en realidad, es que tu cuerpo astral o energético, “se ha soltado” del cuerpo. Normalmente el cuerpo energético está anclado a este plano por nuestro pensamiento y por nuestra certeza de que en realidad la energía está caminando.

Imagina y siente: ¿Cómo podrías diferenciar el cuerpo físico y el cuerpo energético si en realidad están solapados?.

En la experiencia de la que hablábamos anteriormente, el cuerpo energético se suelta del cuerpo y, lo más curioso, es que lo puedes seguir manejando. Es cierto que en esta experiencia, no te da la sensación de tener piernas o brazos. Es más como si fueras un pedazo de aire sin forma definida (como diría aquella canción de Mecano) que puedes mover.

Tras la primera vez que sientes esta sensación de soltarse del cuerpo, el primer movimiento que debes aprender a realizar es a girar sobre tí misma, como si te fueras a los pies de la cama y luego otra vez al cabecero otra vez. Este movimiento es muy sencillo. El problema real es conseguir soltarte del cuerpo y, como te digo, no sucede demasiadas veces si no tienes un hábito ya cogido.

El consejo que te puede dar Sanatumente.com en este sentido es que no tengas miedo si sientes que de repente parece que estés mareada o te de la sensación de que no puedes controlar tu cuerpo.

Muchas personas que se han soltado del cuerpo, no lo saben. La única forma que tienen para demostrarse que esto es así es poder darse cuenta de que hay veces que despertamos, por ejemplo, por un ruido externo y nos damos cuenta de que estamos alerta y nuestro cuerpo no responde a nuestro movimiento. ¡Y además, no podemos chillar!. ¿Os suena la experiencia?.

¿A nadie le ha ocurrido que esté en una pesadilla, se despierte y que no pueda moverse de la cama y chillar?. Estás ya, con los ojos abiertos, en tu cama y te parece ver “cosas extrañas” en tu habitación. Una sombra, un ruido. Bienvenidos entonces al mundo astral.

Tu consciencia ha vuelto, pero aún no se ha “anclado” de nuevo a tu cuerpo, así que tu cuerpo no responderá. Al estar tu percepción y tu atención absorvida por la experiencia, realmente estás viviendo en esos momentos en el plano astral. Así que no te extrañe si escuchas algo que nadie más en tu casa escucharía en esos momento, o sí ves a alguna entidad, o alguna sombra. En esos momentos tu mente es la que está creando tu experiencia.

APROVECHANDO EL VIAJE ASTRAL

Si alguna vez puedes sentir lo que significa estar en un viaje astral, no pierdas el tiempo. En un viaje astral hay un mensaje directo entre tu mente y la experiencia. Sólo hay una condición:

“No vale pensar”: El pensamiento crea interferencia entre la órden y la acción. Tener que motivar en la mente dónde quieres ir, para qué quieres ir o que te mueve a ir, hace que te pierdas en ondas innecesarias de acción. En lugar de pensar, simplemente “hazlo”. En cuanto notes que has girado sobre tí misma, anímate a deslizarte. No trates de andar, sólo deslízate por el suelo. Verás que eres capaz de ver el suelo como si estuviera a un palmo de tu rostro. Dirígete a la cocina. Observa cómo todo lo ves como si en realidad tuvieras los ojos abiertos. Sabrás que estás en viaje astral por la sensación de ligereza que te embriaga.

Trata de dar una órden mental para ir a algún lugar. Quizás no llegues a ese lugar, pero te sorprendería cómo la órden de viajar te lleva a otros sitios con un chasquido. Lo curioso es que no apareces en el lugar así como de la nada. Con el viaje astral, te da la sensación de movimiento, como si realmente estuvieras viajando, pero muy rápido.

Comprobarás que puedes pasar ante personas que conoces y no te verán y quizás hables con otras personas que no conoces y hables con ellas. No pierdas la oportunidad de enriquecerte con la energía de otro plano.

EL MEJOR MOMENTO PARA DARTE UNA VUELTA POR EL ASTRAL

Quizás piensas que el mejor momento para proponerte un viaje es a la hora de dormir. O por lo menos, es la corriente más aceptada en cuanto al viaje astral. Pero nada más lejos de la realidad, se ha comprobado que el mejor momento para salir en astral son de las 12 a las 15h aproximadamente. En los momentos de más sol.

En la Atlántida se decía que los iniciados eran capaces de “viajar en rayos de luz”. Sin tener que ir a la Atlántida a preguntar, hay un motivo bastante sencillo para comprender el por qué de esas horas.

Cuando llegamos a la noche, generalmente el cuerpo está bastante cansado y también la mente. De una forma inconsciente, el cuerpo pide descanso y eso no es una buena disposición para el viaje.

Sin embargo, de 12 a 15h, el cuerpo es capaz de descansar de una manera completamente diferente a la noche. ¿Quién no ha hecho alguna vez una siesta de unos 20 minutos que han sido mucho más reparadores que una noche entera de sueño?. Ese “descanso” en el que aún permanecemos activos es el adecuado para poder intentar la escapada.

EJERCICIOS PARA SALIR EN ASTRAL

  1. Práctica los giros de tu energía: Ya hemos comentado anteriormente que uno de los síntomas de salir en astral es sentir que giramos con nuestra energía. Hasta que puedas controlar este movimiento es bueno que puedas habituarte a este movimiento. Intenta imaginar como giras hacia los pies por tu derecha. Es importante que al principio lo hagas siempre por el mismo lado. Verás como poco a poco te resulta más fácil.
  2. Bebe agua antes de intentar salir en astral: El agua es un conductor de energías y nos ayuda a movernos. No se trata de encharcarnos, pero sí que conviene por lo menos un vaso de agua.
  3. Gira en otras direcciones: Si tienes la oportunidad de dormir la siesta en un sillón, puedes intentar practicar los giros hacia adelante o hacia atrás, o de izquierda a derecha.
  4. Anota lo que veas: Si consigues salir en astral, anota lo que veas en una hoja y siente que lo hiciste. La energía del astral es muy potente y vívida pero si no consigues salir en un tiempo, te parecerá que sólo es un sueño, así que mejor deja un registro de tu viaje.

EL MERKABA Y EL VIAJE ASTRAL 

El Merkaba, o vehículo de luz, es conocido en todas las culturas espirituales. Se trata de una estrella de seis puntas, proyectada en tres dimensiones. Cuando sales en astral, en realidad estás en el centro de ese Merkaba y cuando sientes que giras, en realidad estás girando en él.

La dirección en la que gires dentro del Merkaba activará una dirección concreta a la que viajar. Como ejemplo: Si giras hacia atrás es posible que te proyectes hacia alguna experiencia que tenga que ver con tu pasado.

Todavía no existe un “mapa” que nos diga cuáles son las direcciones y dónde nos proyecta cada una. Lo mejor es dejarse sentir si en algún momento nos da la impresión de estar girando. Déjate sentir y haz los giros que necesites hasta que de repente te veas en otro lugar. Permite que tu Ser conduzca su propio vehículo mientras que tu consigues ser un pasajero de lujo dispuesto a hacer turismo interdimensional.

Lo mejor de esto: ¡no necesitas maleta!, así que relájate y disfruta de tu viaje.