Es un tema que me gusta mucho, ya que hay una relación increíble entre nuestra mente y alimentos que consumimos. ¿Os acordáis que os dije que nosotros somos lo que pensamos y nosotros somos lo que comemos? Cada alimento que entra en nuestro organismo se transforma en energía, en gasolina para nosotros, que nos ayuda a seguir en marcha. Hasta dia de hoy he leído muchísimo sobre la alimentación, he asistido a charlas y me he dedicado a estudiar Ayurveda. Todo que os voy a contar esta basado en mi experiencia, en un análisis personal, observaciones y todo que  he podido aprender a lo largo de los últimos años. Hoy precisamente no os hablaré sobre Ayurveda. Hoy tocaremos el tema sobre la sugestión mental. Hay un articulo en apartado de SANACIÓN, donde os explico como influye la sugestión mental en nuestras vidas.

¿Cuánta información vemos día a día por todos los sitios sobre los alimentos? A veces se te hace hasta cansina, la verdad, cada día nos meten cosas nuevas o nos intentan convencer de algo; se sacan los argumentos de la manga, como los magos, 😉 .

¿Quién manda en nuestro cuerpo?¡Efectivamente nuestra mente! Si yo digo que esto es sano y saludable, el cuerpo me apoya y responde. Si yo digo, que esto engorda, pues sí, también me hace caso y responde engordando. Vamos hacer un pequeño desvío para la gente de constitución (kapha, según Ayurveda, luego hablaremos de ello). Pues si es verdad, que según nuestra dosha tenemos la facilidad de quemar más rápido o más lento las calorías. Tened en cuenta que para los trabajos mentales se va un 40% de la energía que entra con la alimentación. Es decir, si estas delante de la pantalla de la tele horas y tu mente está tambaleando sin rumbo, pues que quieres que te diga,  allí estará todo sin aprovechar la energía, todo acumulándose en el cuerpo sin quemar. Si eres una persona activa y a pesar de ello te cuesta perder peso, ten en cuenta que probablemente eres dosha kapha y simplemente tendrás que reducir un poco el consumo de hidratos. Ojo, no quitarlos, sino, reducir.  También kapha tiene una resistencia envidiable de aguante, y puede con todo tipo de deporte, no va a ser todo malo, eh  😉 .

¿Habéis visto cuántas variedades de dietas o formas de comer hay? Unos son crudívoros, otros que son frugívoros, otros germinóvoros  y el típico vegano. Pues vaya, haber hay un montón. Son casos extremos en mi opinión de machacar su organismo. Siempre hablo con respeto, sólo que esta es mi forma de pensar. ¿Qué hace el cuerpo? Hace caso al dueño. El dueño ha dicho (mentalmente super convencido que lo suyo es lo correcto), “¡Come eso, eso es lo mejor!”. El cuerpo obedece y saca el partido de lo que le da el dueño. ¿Qué remedio, no?. Otra cosa es si tiene carencia. En mi opinión, sí que lo tiene. Pero volvemos a lo de antes. ¿QUIÉN MANDA? Mi mente, efectivamente.

Entonces, vamos resumiendo, si te dan unos pasteles y lo primero que surge en tu mente es: ¡esto engorda!, no lo dudes, sí que engorda. En cambio si el mensaje es:” ¡Me apetece uno y voy a disfrutar de él y mi cuerpo también!”, ya tienes el mensaje, el cuerpo te obedece. ¿Pensáis que estoy flipando un poco?. Desde luego hay que tener un poco de conciencia, que un pastel no es para comer todo los días, pero, tampoco hay que resistirse del gustazo de dar un poco de capricho para el cuerpo. Para mí, el organismo es una máquina muy sabia, más que ninguna, sólo que no sabemos escuchar bien; tampoco sabemos mandar sobre nuestro cuerpo.

Si queréis opinar sobre el tema de la carne y pescado, pues encantada de escucharos. Sólo es que es un tema de otro artículo. Ahora por adelantado os diré, que en nuestro cuerpo ensuciamos con la comida y mucho, con todo que meten a los alimentos… Nuestros filtros como hígado, riñón y pulmón están en marcha y se obstruyen mucho, no paran de limpiar nuestro cuerpo de la “basura”. ¿Qué tenemos que hacer? Limpiar los filtros. La maravillosa y sabia naturaleza lo inventó todo, sólo que no nos cuentan las farmacéuticas, ya que perderán la clientela. Pues una pista para quien lee este artículo. Os recomiendo muy seriamente, a informaros sobre una planta maravillosa, que se llama cardo mariano. No esperéis, ir a limpiar el hígado, veréis como vuestro cuerpo y sobre todo el hígado notará el cambio, que probablemente no será visible como nos gustaría, pero creedme, sólo porque lo he comprobado y la gente que lo hace, está encantada.

Al saber hasta que punto mandamos en nuestro cuerpo, podemos relajarnos un poco con el tema de comida. Acuérdate ¡TÚ MANDAS!

¡Sed felices y disfrutad con sabiduría de nuestro alimentos, ya que es uno de los placeres más importantes de la vida!