Dormir es un placer. Podría acabar el artículo aquí y quedarme tan ancho.

Y es que dormir te transporta a otro mundo donde el espacio y el tiempo apenas importa. Todo lo que tiene importancia para ti, en el sueño se desvanece.

Como mucho, esas preocupaciones que tienes en el día a día, se transportan y mimetizan dentro del sueño como si fuera una recreación de tu comportamiento. Tu entorno se mueve, no ves donde pisas, todo se exagera. Si en el sueño eres ligero, podrás comprobar como te vas deslizando por la energía o incluso puedes llegar a volar.

Si en el sueño estás pesado, verás como te lleva al extremo y te bloquea o te da la sensación de tener botellas de butano atadas a tus pies cuando corres.

En cualquier caso, el sueño es un mensajero del subconsciente así que, Sanatumente.com va a darte unos consejitos para que puedas sacarles el máximo partido:

1. Ten una libreta a mano

Esto de la libreta lo habrás escuchado más de una vez. Como consejo personal te diré que, aunque creas que tu sueño no ha tenido una gran importancia como para apuntarlo, conviene empezar a hacerlo.

Escribir el sueño te enseña a recodificar tu inconsciente para poder recordar más detalles de los sueños cada vez. Hoy lo apuntas. Mañana lo apuntas. Pasado mañana lo apuntas y así vas adquiriendo una pauta en la que te vas acostumbrando a “recordar” detalles.

2. Intenta hacer elecciones dentro del sueño

Comprobarás que no es sencillo poder decidir dentro del sueño. En la mayoría de experiencias oníricas nos sentimos movidos o manejados. Parece que la acción ocurra sola y que yo sólo me estoy observando. Incluso a veces nos cuesta vernos dentro del sueño. A base de probar a insistir, puede ser que algún día, seas consciente de que estás durmiendo y sin embargo te encuentras en un escenario.

Es entonces, en ese caso, cuando tu consciencia está despierta dentro de la experiencia, que puedes intentar decidir. Te recomendamos que cuando consigas hacerlo, también lo apuntes en tu libreta onírica.

3. Transgrede las leyes físicas dentro del sueño

Una de las sensaciones más maravillosas que se pueden sentir dentro de un sueño es la de transgredir las leyes físicas.

Y ya no sólo por el hecho de pasarlas por alto sino por el hecho de que, somos nosotros y nuestros condicionamientos mentales, los que damos los matices al escenario del sueño.

Imagínate que llegas al sueño. Coges un coche y emprendes un camino por una carretera. El recuerdo y la condición de tu subconsciente te marca unas pautas: Irás conduciendo por tu carril derecho (siempre y cuando no vengas de Inglaterra, la India o Australia). Además, cuando venga un coche de cara, verás que este viene en sentido contrario por el carril izquierdo.

¡Venga, va! ¿De verdad en un sueño eso importa? ¿Quieres sentir lo que es la libertad?. No, no hablo de la libertad de hacer lo que quiera. Más bien la libertad de sentir que en el sueño no hay condiciones.

Exponte a una situación: Vas conduciendo por tu carril derecho. Sabes que es un sueño y que todo es una imagen. Ves venir por tu carril izquierdo un coche. ¡Es el momento de ver tus patrones aguerridos!. Pásate al carril izquierdo.

Es increíble como el simple hecho de exponerte en un sueño te puede causar muchas sensaciones.

Aquellos que tengan más miedo, notarán una sensación de pesadez y angustia por el simple hecho de tomar la decisión de cambiar de carril. Si lo consiguen, lo normal es que, en la medida en que el coche que viene ahora de cara esté cerca, se irán poniendo más y más nerviosos. Cerrarán los ojos temiendo un encontronazo y de repente se encontrarán en la cama, despiertos, con el corazón palpitando y quizás hasta sudando, sintiendo que ha sido una mala experiencia y calificándolo como una pesadilla.

Nuestro cerebro traslada el miedo al sueño y así lo vivimos.

Ahora vamos a coger la misma situación desde otro ángulo. ¿Recuerdas que el punto 2 consistía en tomar decisiones dentro del sueño?. Bueno, pues ahora llega el momento de decidir de verdad.

Volvemos al sueño. Misma situación. Decidimos pasarnos al carril izquierdo. Conforme se acerca el otro coche de cara, podemos optar a tomar mil decisiones de acuerdo a nuestra forma de ser. Desde despertarnos por miedo al choque, hasta dar un volantazo en el último minuto. Pero, ¿qué ocurre si decides que vas a continuar por el mismo carril pase lo que pase?.

Esta decisión es la que te pone entre “la vida y la muerte”. Si vamos de valientes pero en el fondo tenemos miedo, lo normal es que esta decisión nos lleve a un choque frontal con el otro vehículo y, es posible que tras la colisión, despertemos del sueño. Es posible que choquemos y permanezcamos en el sueño. Pero, ¿y si en el momento de la verdad estás consciente y te recuerdas que estás en el mundo de los sueños?. ¿Y si recuerdas que ahí sólo existen las normas que tu llevas?. ¿Y si decides que puedes “atravesar el coche” sin que pase nada?. Esto es algo difícil de hacer, muy difícil.

Hasta esa libertad que llevas al sueño en ese momento, debes llevarla como norma en tu subconsciente y, para ello, necesitas perderle miedo a la vida. Convencerte de que la vida también es un reflejo de un inconsciente colectivo y se aplican las normas de la mayoría. Así es que, mi consejo es que no pruebes eso del carril izquierdo cuando estés despierto 😉

4. Aprovecha los cambios de dirección del sueño

Los sueños se convierten a veces en grandes obras de teatro donde, cada vez que mires u observes algo diferente, puedes cambiar de escena. Entre acto y acto, el protagonista, que eres tú, puede darse unas fracciones de segundo para pensar dónde quiere ir. Es por ello que a la hora de dormir, es importante poder focalizar lo que queremos averiguar o la experiencia que quiero tener. Por si aún no te has dado cuenta, los sueños te están dando una cantidad importante de información sobre ti.

5. Sueños con miembros familiares

Si sueñas con algún miembro familiar, sobretodo si este ha fallecido, observa y siente cómo se encuentra. Aunque creas que eso que estás sintiendo es de ese ser, simplemente es un reflejo de ti mismo. Así que si lo ves en Paz y eso te alegra el corazón, es porque ahora mismo te encuentras en Paz con respecto a él.

Aprovecha para verlo y llenarte el corazón de gozo con su presencia. Házselo saber y si es correspondido, disfruta del momento.

Si la situación es distorsionada, no vuelvas del sueño pensando en que ese Ser está mal. Recuerda que en el sueño, así como en las visiones que puedas tener, hay un reflejo de tu propio subconsciente. Ya tienes pistas para seguir trabajando en ti y tu propia paz interior.

Los sueños son sanadores en este aspecto. Puedes volver con un cambio energético increíble. Aprovecha esos momentos.

6. Sueños instructores

Los sueños siempre te enseñan.

En la medida en que estás receptivo, los sueños te llevan a otros lugares donde puedes aprender  y te pueden enseñar. Estos sueños son provocados por el Espíritu y nos sirven para instruirnos en nuestro desarrollo personal.

Cuesta mucho experimentar estos sueños, pero si consigues conectar con alguno, es posible que pases por una época en la que te da la sensación de que, día a día, te vas a un aula a aprender.

Los reconocerás porque aquello que aprendes y te enseñan no es algo a que ti se te ocurriría cuando estás despierto.

Es importante que, aquí, sí que eches mano de tu libreta y exprimas al máximo cada detalle.

Al cabo de un tiempo, tu vida habrá cambiado.

Estas enseñanzas inevitablemente harán que te cuestiones tu día a día y la profundidad a la que puedes llegar para comprender tu propia Vida.

¡No desaproveches esta oportunidad!

Miniconsejos rápidos

  • Si estás intentando subir hacia algún lugar (escalada, escaleras, cuerdas…) y caes, intenta subir de nuevo.
  • Si crees que vas a ver algo que a priori da miedo, recuerda que nada en el sueño puede hacerte daño. Sólo las normas que llevas allí. Si eres capaz de ver el sueño como observador llegarás a grandes revelaciones.
  • Si te encuentras con Seres, habla con ellos, independientemente del aspecto que tengan. Para los que soñais con el “diablo”; no le tengáis miedo, acercaos y preguntad.
  • Las siestas del borreguito (esas que se hacen a mitad mañana) son las mejores para desplegarse en astral.
  • No olvides que todo te da información sobre ti. Si algo te llama la atención, aunque creas que no tiene mayor importancia, apúntalo.

El sueño se convierte en una gran herramienta de autoconocimiento y puesta a punto, donde puedes comprobar cuál es tu estado actual y “ponerte a prueba”. Puedes repetir cuántas veces quieras, hasta dominar una disciplina y, lo mejor de todo: NO HAY REGLAS, sólo las que tú lleves detrás. Así que puedes aprender a dejar todo aquello que condiciona tu vida atrás, sin miedo. Verás que, si lo consigues en el sueño, tu experiencia en la vida será mucho más ligera.

Mucha suerte con el viaje.

¡Nos vemos a la vuelta! 😉