Nuestros apegos  producen la mayoría de problemas y sufrimiento en general. Tenemos apego a todo, a nuestros familiares, pareja, amigos, ropa, coche, casa, mascotas… prácticamente a todo. ¿Por qué sufrimos cuando alguien se va? ¿Por qué nos cuesta aceptar  la perdida de cualquier bien material? Todo está relacionado con nuestras emociones, ya que nuestra vida es  pura emoción, vinculamos todos y todo a las emociones que nos produce. Bien, por ejemplo, si nos toca romper con una persona toxica, sentimos un alivio tremendo, tiene sentido, ya que  su presencia era desagradable en nuestra vida. Cuando nos despedimos de algún ser querido o un amigo, un animal, nos duele tanto, que cuesta respirar. Nuestras emociones están vinculadas con ellos y nos produce dolor. Desde que somos niños  nos hablan muy poco sobre la vida y la muerte, sobre las despedidas, sobre los apegos en general.

La forma más facial de poder alcanzar el desapego es comprender varias cosas. Una persona no es  ALGUIEN  por llevar una ropa cara, un coche caro, un perfume caro y etc., una persona es valiosa en si misma por su forma de ser. Cuando la pregunta clave para cualquier objeto que queremos y tenemos es ¿PARA QUE? Un hombre quiere comprar un coche caro, ¿para qué? Para presumir; ¿para qué? Para que le respeten los demás, ¿para qué? Para sentirse más importante, poderoso, ¿para qué? Para llenar el vacío que tiene dentro. Es decir, le falta la seguridad en sí mismo, piensa, que con los objetos caros se va llenar el vacío. ¿Sabéis  que es una gran mentira? Seguirá  vacío y además preocupado por sus cosas caras, sin disfrutar de tranquilidad y paz, que es tan importante. Su vida se convierte en un vacío preocupante lleno de apegos. Puedes comprar un coche si es para la seguridad en la carretera y comodidad, pero desde luego recuerda, que solo es un coche, y es el único servicio que te da, poder moverte. Y que se le rayan los gamberros no te pongas a sufrir,  solo  es un coche. Lo mismo pasa con todo. La gente compra ropa gastando un montón, teniendo ya montones de objetos, están llenando su interior vació, que de este modo no se va a llenarse nunca.  Vestirse bien, llevar un coche seguro y cómodo, oler bien, todo está genial, siempre y cuando te sientes igual de bien en un chándal, o simplemente limpio sin perfume o subiéndote en un coche inferior al tuyo. Los vinculamos con cosas materiales, porque pensamos que nos aportan algo, es falso. Tu eres un ser completo con o sin todo que hemos dicho. Te van a aceptar, o respetar, o querer  por cómo eres y no por lo que tienes. ¿Podemos comprender eso? Es muy sencillo y a la vez cuesta para algunos hacerlo. El vació se llena ayudando a los demás, hay muchísima gente que necesita nuestra ayuda, eso es llenar el vacío, ser útil, la compasión enorme emana de nuestro ser, subimos de vibración pensando en los demás y somos más felices viendo felices a la gente. Es una energía potente que sana el mundo.

Si estás leyendo eso, es muy probable que estés en el camino de desapego y en un camino de evolución muy sano.

Para empezar debemos tomar conciencia que nada permanece en este mundo eternamente, debemos enseñar a nuestros hijos, que todo tiene su fin, como las películas, dure lo que dure, siempre acaba. De nosotros depende como nuestros hijos van a crecer y aceptar las reglas de la vida. Nosotros a su vez, por muy difícil que sea, debemos aceptar que nada nos pertenece,  no somos dueños de nada, como mucho, en este instante de nuestra respiración. No vale la pena tener apego a las cosas materiales, son solo objetos, que nos ayudan día a día a experimentar y disfrutar de la vida, nada más. Si preguntamos a las personas después de sufrir un terremoto o una desgracia, que es lo que más les importa después de todo, nos dirán que “estar vivos y tener vivos a los familiares”.  Aquí tenemos un ejemplo hasta qué punto importan  las cosas materiales. Muchas veces ni siquiera pensamos en ello, solo consumimos.

Buena charla está bien, pero falta consejos prácticos, ¿verdad?!

A ser conscientes que nada es permanente, que la vida es un regalo de los más valiosos, vamos a aprender disfrutar en cada momento gestionando nuestros pensamientos y de ahí nuestras emociones, ya que esta todo relacionado. El apego es ,por lo tanto, una causa potencial de sufrimiento, porque el apego trae consigo temor a la perdida y, con perdida, volvemos a la apatía, la depresión y el dolor.  Aceptamos que todo que sucede es por la ley de la  vida, debemos de saber, que hasta las cosas más terribles tienen un propósito en nuestras vidas, siempre.  La vida es un continuo aprendizaje y cuando antes empezaremos aceptar todos los hechos según vienen, antes seremos libres y felices. No podemos cambiar las reglas de la existencia, podemos cambiar el enfoque que tenemos y percibir de la forma positiva y aceptarlo. Aprender a fluir y no vincular nuestras emociones de forma permanente a nada y a nadie.  La única manera de sanar es confiar. Cuando se va alguien solo se va en plano físico, porque sigue vivo en nuestro corazón. Este corazón divino, que tenemos para amar. Amar no es sufrir, es aceptar y seguir amando pase lo que pase. Desapego es una forma fundamental de dejar de sufrir.

Toma conciencia, llena tu vacío pensando a los demás. Sube de vibración. Disfruta de este maravilloso viaje llamado VIDA!