¿Has escuchado alguna vez eso de que vivimos en un mundo dual?, ¿quieres saber en qué consiste esa dualidad?.

Observando todo un poco verás como todo en la vida tiene un carácter dual. Nuestro propio cuerpo está separado por un eje central (columna vertebral) y tiene dos partes simétricas. La respiración consiste en una inspiración y espiración. Hay venas y arterias que llevan sangre limpia y sucia. Dos sexos, femenino y masculino. Y lo más importante no es cada uno por separado, no es más importante la arteria porque lleve la “sangre buena”. Sin la presencia de la vena, que transporta la “sangre sucia”, no puede existir la depuración.

Vamos que no puede existir la vida si no existe antes la muerte como medio de transformación.

Así que hoy te vamos a dar unas cuantas pinceladas para ayudarte a comprender esta expresión.

El origen de la dualidad se le atribuye a Hermes Trimegisto, un antiguo Dios griego que tuvo su homónimo en Toth, según la cultura egipcia y Mercurio en la cultura romana.

En su libro, “El Kybalion”, Hermes hace referencia a los siete principios que rigen la existencia. Por los menos tres de ellos hablan de una dualidad. Los vamos a exponer brevemente para poder explicar con más claridad cómo la dualidad marca nuestra existencia:

Ley 2 – Correspondencia. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba:

Esta Ley implica que existe un macrocosmos y un microcosmos. La frase que mejor define este prefecto es: “conócete a ti mismo y conocerás el universo”.

Encontramos muchos hechos en nuestras vidas que rigen esta existencia, pero los más llamativos son los que hacen referencia a la genética y la repetición de patrones al nacer. Esa codificación energética que damos a los miembros familiares, son una consecuencia de esta Ley.

También nos habla de que la vida se nos muestra de acuerdo a nuestra forma de ser. Para una persona que vive en armonía, la vida se presenta más tranquila. Sin embargo, si eres una persona desconfiada, la vida de pondrá situaciones para que puedas expresar lo que eres.

En estos términos se mueve la Ley de Arriba y Abajo o lo que es lo mismo, del Dentro o Fuera.

Esta Ley también afirma que cualquier cosa que veas, es un reflejo de ti mismo. De aquí nace todo lo que puedas escuchar sobre “espejos”, o “reflejos” entre las personas.

Ley 4 – Polaridad. Todo es doble, todo tiene dos polos:

Todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.

Así de enigmática se presenta esta Ley. Hay unas formas más simples de poder entender esto.

La Luz existe porque también existe la oscuridad. No hay uno sin el otro.

El calor y el frío es lo mismo. En realidad no es que exista el calor o el frío. Existe la temperatura y luego nuestra forma de medirlo.

Mediante esta Ley, aprendemos que todo es relativo y que los opuestos quedan unidos a la percepción subjetiva de la persona que está observando.

Para que nos entendamos, el grado de frío o calor, es diferente si tocas tú el agua o la toco yo.

En este sentido, esta Ley nos aparece unida al aprendizaje y a la experiencia. Cada vez que comenzamos a aprender algo nuevo, comenzamos en un escalón muy bajo para ir perfeccionando mediante el ensayo y error.

Cada vez que vives algo, aparentemente malo, en tu mano está justo el lado opuesto de la vivencia. Si vives estresado, tienes en tu poder transformar el estres en tranquilidad.

Lo importante es “la cuerda” principal.

Las cuerdas principales son aquellas que hablan de algo genérico que cuando llegan a la experiencia se transforman en “bueno” o “malo”. Se convierten en duales.

Por sí mismas, las cuerdas no tienen ni bueno ni malo. Digamos que estas características se adquieren cuando la energía se convierte en vivencia.

Y lo hacen en relación a la Ley 2.

Como ejemplo:

Alicia ha vivido en una familia donde se han pasado apuros económicos. Debido a esta situación, se ha convertido en una persona que mira muy bien en qué invierte el dinero. Ha establecido un índice de prioridades que le permite sostener con responsabilidad su vida. De vez en cuando se da un capricho.

Para Alicia, según la Ley 2 (correspondencia), sus experiencias van a estar relacionadas con unas vivencias que le permiten vivir de forma ajustada y más o menos solvente. Cuando llega un imprevisto, actúa la Ley 4 (polaridad): Alicia tiene que pagar una cantidad de dinero que no esperaba y se preocupa. La experiencia es calificada como “discordante” debido a la vida de Alicia.

Sin embargo, si Alicia ha vivido este tipo de experiencias otras veces, se demostrará que, a pesar de todo, ha seguido adelante, por lo que su propia experimentación convertirá los imprevistos en elementos de energía más neutra.

Antes eran discordantes y ahora ya no. Esta forma de sentir de Alicia, cuando ya no sienta distorsión, formarán parte de su DENTRO para que la Ley 2 busque de nuevo su correspondencia y cree nuevas experiencias  para Alicia que estén acorde con su nueva energía.

Es así como la única forma de romper patrones, es vivirlos para aprender a percibirlos.

Los coges en baja vibración, los dejas en calidad neutra para que luego se conviertan en positivos.

Ley 6 – Causa y efecto:

Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte o azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley.

Esta Ley es muy clara. Siembra y recogerás. Según actúes, así serán las consecuencias de tus actos.

Sin embargo, las apariencias engañan y muchas veces observamos situaciones “injustas” para personas que aparentemente “no lo merecen”. Entre esas, solemos estar nosotros en primera persona.

Para conseguir una vida más armónica, has de comprender que las causas son energías inconscientes que se encuentran en nosotros.

¿De dónde salen estas energías?. En la mayoría de ocasiones, son heredadas de la familia por lo que, esas situaciones “injustas”, suelen venir por una repetición de patrón familiar.

Lo que tendemos a hacer es repetir ese patrón y tratar de depurarlo. Para ello, será causa aún sin saberlo nosotros, de la mayoría de vivencias que lleguen a nuestra vida.

Entonces las tres leyes de dualidad se entrelazan de forma que:

Ley 6, nuestra propia causa, atrae por vibración la polaridad de la Ley 4 y creará vivencias de acuerdo a la Ley 2.

Entonces, visto todo esto, ¿cómo podemos proceder?.

Primero, haz un juego de visualización y observa como tu propio nacimiento es una consecuencia de que tus padres te crearan nueve meses antes.

Todo lo que vives es consecuencia de algo y ahora eres capaz de ver que lo eres desde que naciste. Así que todo lo que va a ocurrir en tu vida según las leyes 2, 4 y 6, responden a la vibración y energía de tus padres.

Lo que significa es que tú te has convertido en una representante del sistema familiar y que desde tu responsabilidad, deberás comprender que tu vida se debe a ellos y que los patrones que rompas y la vida que lleves, también se debe a ellos.

Así que ten en cuenta eso de “honrarás a tu padre y a tu madre” y agárrate que vienen curvas.

Si consigues interiorizar todo esto que se ha dicho, tu vida va a dar un cambio que ni siquiera sospechas. La culpabilidad inconsciente ya sea hacia uno mismo o hacia los demás, comenzará a menguar y los nuevos lazos creados serán más resistentes y basados en un Amor más fuerte y sano.

Así, todas las Leyes de la Dualidad, responderán a tu nueva forma de ser y crear, ofreciéndote una Vida más plena, abundante  y feliz.